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miércoles, 18 de septiembre de 2019

Lección 280. ¿Qué limites podría imponerle yo al Hijo de Dios?


*Lección 280. ¿Qué limites podría imponerle yo al Hijo de Dios?*

1. Aquel que Dios creó ilimitado es libre. Puedo inventar una prisión para él, mas sólo en ilusiones, no en la realidad. Ningún Pensamiento de Dios ha abandonado la Mente de su Padre, ningún Pensamiento de Dios está limitado en modo alguno; ningún Pensamiento de Dios puede dejar de ser eternamente puro. ¿Puedo acaso imponerle límites al Hijo de Dios, cuando su Padre dispuso que fuese ilimitado y semejante a Él en libertad y amor? 

2. Hoy quiero rendir honor a Tu Hijo, pues sólo así puedo encontrar el camino que me conduce hasta Ti. Padre, no le impondré límite alguno al Hijo que Tú amas y que creaste ilimitado. El honor que le rindo a él Te lo rindo a Ti, y lo que es para Ti es también para mí. 

Lección 279. La libertad de la creación garantiza la mía


*Lección 279. La libertad de la creación garantiza la mía*

1. Se me ha prometido el fin de los sueños porque el Amor de Dios no abandonó a Su Hijo. Únicamente en sueños parece él estar aprisionado, en espera de una libertad futura, si es que ésta ha de llegar. Pero en realidad sus sueños ya se acabaron, y la verdad ocupa su lugar. Ahora él es libre. ¿Por qué he de seguir esperando mi libertad encadenado, cuando ya he sido liberado de mis cadenas y Dios me ofrece la libertad ahora? 

2. Hoy aceptaré Tus promesas y depositaré mi fe en ellas. Mi Padre ama a aquel a quien creó como Su Hijo. ¿Me negarías, entonces, los regalos que me hiciste? 



Lección 278. Si estoy aprisionado, mi Padre no es libre


*Lección 278. Si estoy aprisionado, mi Padre no es libre*

1. Si acepto que estoy aprisionado dentro de un cuerpo, en un mundo en el que todo lo que aparentemente vive parece morir, entonces mi Padre está aprisionado al igual que yo. Y esto es lo que creo cuando afirmo que tengo que obedecer las leyes que el mundo obedece, y que las flaquezas y los pecados que percibo son reales e ineludibles. Si de algún modo estoy aprisionado, ello significa que no conozco ni a mi Padre ni a mi Ser. Y significa asimismo que no formo parte de la realidad en absoluto, pues la verdad es libre, y lo que está aprisionado no forma parte de la verdad. 

2. Padre, lo único que pido es la verdad. He tenido muchos pensamientos descabellados acerca de mí mismo y de mi creación, y he introducido en mi mente un sueño de miedo. Hoy no quiero soñar. Elijo el camino que conduce a Ti en lugar de la locura y el miedo. Pues la verdad está a salvo, y sólo el amor es seguro. 



Lección 277. No dejes que aprisione a Tu Hijo con leyes que yo mismo inventé


*Lección 277. No dejes que aprisione a Tu Hijo con leyes que yo mismo inventé*

1.  Tu Hijo es  libre, Padre  Mío. No dejes  que  me  imagine  que  lo  he  aprisionado  con las  leyes  que  yo mismo  inventé  para  que  gobernasen el  cuerpo. Él  no está  sujeto a  ninguna  de  las  leyes  que promulgué  para  ofrecerle  más  seguridad  al  cuerpo.  Lo que  cambia  no puede  alterarlo a  él  en absoluto.  Él  no es  esclavo de  ninguna  de  las  leyes  del  tiempo.  Él  es  tal  como  Tú lo creaste  porque no conoce otra ley que la del amor. 

2. No adoremos ídolos ni creamos en ninguna ley que la idolatría quiera maquinar para ocultar la libertad de que goza el Hijo de Dios. El Hijo de Dios no está encadenado por nada excepto por sus propias creencias. Mas lo que él es, está mucho más allá de su fe en la esclavitud o en la libertad. Es libre por razón de Quién es su Padre. Y nada puede aprisionarlo a menos que la verdad de Dios pueda mentir y Dios pueda disponer engañarse a Sí Mismo.



Lección 276. Se me ha dado la Palabra de Dios para que la comparta


*Lección 276. Se me ha dado la Palabra de Dios para que la comparta*

1. ¿Qué  dice  la  Palabra  de  Dios?  "Mi  Hijo es  tan  puro y santo como  Yo Mismo."  Así  fue  como Dios se  convirtió en  el  Padre  del  Hijo que  Él  ama, pues  así  fue  como lo  creó. Ésta  es  la  Palabra  que  el Hijo  no creó con el  Padre, pues  nació  como  resultado de  ella.  Aceptemos  Su Paternidad,  y todo se nos  dará. Mas  si  negamos  que  fuimos  creados  en Su  Amor, estaremos  negando nuestro  Ser, y así, no tendremos  certeza  acerca  de  quiénes  somos, Quién  es  nuestro  Padre  y cuál  es  nuestro propósito aquí.  No obstante, sólo con  que  reconozcamos  a  Aquel  que  nos  dio Su Palabra  en nuestra  creación, Su recuerdo  aflorará  de  nuevo en  nuestras  mentes  y así  podremos  recordar  a  nuestro Ser. 

2. Padre,  he  hecho mía  Tu  Palabra.  Y  es  ésta  la  que  les  quiero  compartir a  todos  mis  hermanos, quienes  me  fueron  confiados  para  que  los  amara  como  si  fuesen  míos, tal  como  yo soy amado, bendecido y salvado  por  Ti. 



Lección 275. La sanadora Voz de Dios protege hoy todas las cosas


*Lección 275. La sanadora Voz de Dios protege hoy todas las cosas*

1. Escuchemos hoy a la Voz que habla por Dios, la cual nos habla de una lección ancestral que es tan cierta hoy como siempre lo fue. Sin embargo, este día ha sido seleccionado como aquel en el que hemos de buscar y oír, aprender y entender. Escuchemos juntos, pues lo que nos dice la Voz que habla por Dios no lo podemos entender por nuestra cuenta, ni aprenderlo estando separados. En esto reside la protección de todas las cosas. Y en esto se encuentra la curación que brinda la Voz que habla por Dios.

2. Tu sanadora Voz protege hoy todas las cosas, por lo tanto, dejo todo en Tus Manos. No tengo que estar ansioso por nada. Pues Tu Voz me indicará lo que tengo que hacer y adónde debo ir, con quién debo hablar y qué debo decirle, qué pensamientos debo albergar y qué palabras transmitirle al mundo. La seguridad que ofrezco me es dada a mí. Padre, Tu Voz protege todas las cosas a través de mí. 



Lección 274. Este día le pertenece al Amor. Hoy no tendré miedo de nada


*Lección 274. Este día le pertenece al Amor. Hoy no tendré miedo de nada*

1. Padre, hoy quiero dejar que todas las cosas sean como Tú las creaste y ofrecerle a Tu Hijo el honor que se merece por su impecabilidad, el amor de un hermano hacia su hermano y Amigo. De ese modo soy redimido. Y del mismo modo, la verdad pasará a ocupar el lugar que antes ocupaban las ilusiones, la luz reemplazará toda obscuridad y Tu Hijo sabrá que él es tal como Tú lo creaste. 

2. Hoy nos llega una bendición especial de Aquel que es nuestro Padre. Dedícale a Él este día, y no tendrás miedo de nada hoy, pues el día habrá sido consagrado al Amor. 



Lección 273. Mía es la quietud de la paz de Dios


*Lección 273. Mía es  la quietud de la paz  de Dios*

1.  Tal  vez  estemos  ahora  listos  para  pasar un día  en perfecta  calma.  Si  esto no fuese  posible  todavía, nos contentaremos y nos sentiremos más que satisfechos, con poder aprender cómo es posible pasar un día así. Si permitimos que algo nos perturbe, aprendamos a descartarlo y a recobrar la paz. Sólo necesitamos decirles a nuestras mentes con absoluta certeza: "Mía es la quietud de la paz de Dios", y nada podrá venir a perturbar la paz que Dios Mismo le dio a Su Hijo. 

2. Padre, Tu paz me pertenece. ¿Qué necesidad tengo de temer que algo pueda robarme lo que Tú has dispuesto sea mío para siempre? No puedo perder los dones que Tú me has dado. Por lo tanto, la paz con la que Tú agraciaste a Tu Hijo sigue conmigo, en la quietud y en el eterno amor que Te profeso. 



lunes, 16 de septiembre de 2019

Lección 272. ¿Cómo iban a poder satisfacer las ilusiones al Hijo de Dios?


*Lección 272. ¿Cómo iban a poder satisfacer las ilusiones al Hijo de Dios?*

1. Padre, la verdad me pertenece. Mi hogar se estableció en el Cielo mediante tu voluntad y la mía. ¿Podrían contentarme los sueños? ¿Podrían brindarme felicidad las ilusiones? ¿Qué otra cosa sino Tu recuerdo podría satisfacer a Tu Hijo? No me contentaré con menos de lo que Tú me has dado. Tu Amor, por siempre dulce y sereno, me rodea y me mantiene a salvo eternamente. El Hijo de Dios no puede sino ser tal como Tú lo creaste. 

2. Hoy dejamos atrás las ilusiones. Y si oímos a la tentación llamarnos e invitarnos a que nos entretengamos con un sueño, nos haremos a un lado y nos preguntaremos si nosotros, los Hijos de Dios, podríamos contentarnos con sueños cuando podemos elegir el Cielo con la misma facilidad que el infierno. Y el amor reemplazará gustosamente todo temor. 



Lección 271. Hoy sólo utilizaré la visión de Cristo


*Lección 271. Hoy sólo utilizaré  la visión de Cristo*

1. Cada  día, cada  hora  y cada  instante  elijo  lo que  quiero  contemplar,  los  sonidos  que  quiero oír y los  testigos  de  lo que  quiero que  sea  verdad para  mí. Hoy elijo contemplar lo que  Cristo quiere  que vea;  hoy elijo escuchar la  Voz  de  Dios, así  como  buscar  los  testigos  de  lo que  es  verdad  en la creación  de  Dios. En la  visión  de  Cristo, el  mundo y la  creación de  Dios  se  encuentran, y según se unen,  toda  percepción desaparece.  La  dulce  visión de  Cristo redime  al  mundo de  la  muerte, pues todo  aquello  sobre  lo que  Su mirada  se  posa  no puede  sino vivir y recordar  al  Padre  y al  Hijo:  la unión  entre  Creador  y creación. 

2. Padre,  la  visión de  Cristo es  el  camino  que  me  conduce  a  Ti.  Lo que  Él  contempla  restaura  Tu recuerdo en mí.  Y  eso es  lo  que  elijo contemplar hoy. 



Presentación de las lecciones 271 - 280 con el tema central: 6. ¿Qué es el Cristo?


*Presentación de las lecciones 271 -  280 con el tema central: 6. ¿Qué es el Cristo?*

1. Cristo  es  el  Hijo de  Dios  tal  como  Él  lo creó. Cristo  es  el  Ser que  compartimos  y que  nos  une  a unos  con otros, y también  con Dios. Es  el  Pensamiento que  todavía  mora  en  la  Mente  que  es  Su Fuente. No ha abandonado Su santo hogar ni ha perdido la inocencia en la que fue creado. Mora inmutable para siempre en la Mente de Dios. 

2. Cristo es el eslabón que te mantiene unido a Dios, y la garantía de que la separación no es más que una ilusión de desesperanza, pues toda esperanza morará por siempre en Él. Tu mente es parte de la Suya, y Ésta de la tuya. Él es la parte en la que se encuentra la Respuesta de Dios, y en la que ya se han tomado todas las decisiones y a los sueños les ha llegado su fin. Nada que los ojos del cuerpo puedan percibir lo afecta en absoluto. Pues aunque Su Padre depositó en Él los medios para tu salvación, Él sigue siendo, no obstante, el Ser que, al igual que Su Padre, no conoce el pecado. 

3. Al ser el hogar del Espíritu Santo y sentirse a gusto únicamente en Dios, Cristo permanece en paz en el Cielo de tu mente santa. Él es la única parte de ti que en verdad es real. Lo demás son sueños. Mas éstos se le entregarán a Cristo, para que se desvanezcan ante Su gloria y pueda por fin serte revelado tu santo Ser, el Cristo. 

4. El Espíritu Santo se extiende desde el Cristo en ti hasta todos tus sueños, y los invita a venir hasta Él para que puedan ser transformados en la verdad. Él los intercambiará por el sueño final que Dios dispuso fuese el fin de todos los sueños. Pues cuando el perdón descanse sobre el mundo y cada uno de los Hijos de Dios goce de paz, ¿qué podría mantener las cosas separadas cuando lo único que se puede ver es la faz de Cristo? 

5. ¿Y por cuánto tiempo habrá de verse esta santa faz, cuando no es más que el símbolo de que el período de aprendizaje ya ha concluido y de que el objetivo de la Expiación por fin se ha alcanzado? Tratemos, por lo tanto, de encontrar la faz de Cristo y de no buscar nada más. Al contemplar Su gloria, sabremos que no tenemos necesidad de aprender nada, ni de percepción, ni de tiempo, ni de ninguna otra cosa excepto del santo Ser, el Cristo que Dios creó como Su Hijo.